El propósito

Querido diario, hace tiempo que no estamos en contacto, pero tú y yo sabemos que entre nosotros no existe compromiso. Sabes que en nuestras primeras citas lo nuestro era sólo un desahogo; ahora vengo a decirte de algunas de las cosas que ya no son sólo nuestras, sino que en cierto modo pertenecen a la comunidad y que por tanto es hora de compartir.

Vengo a decirte, también, que todo aquello que hablamos fue solo un proceso en el que juntos intentábamos dilucidar aquellas pautas que sobrevenían directamente desde algo que nos resultaba próximo; no por ello dejo de reconocer que son aspectos de la dualidad. Centrada en inquietudes y formatos que resultaban ser engañosos.

Asfalto, metal, cantidades ingentes de papeles…trayectos que nos conducían siempre al mismo sitio… la fábrica de lo innombrable:- El Encuentro con aquellos Seres que han sido y serán (allá donde su alma repose) la gran conexión con esta labor docente. Si la semilla que habitaba en tierra oprobia fue capaz de florecer ¿cómo no hacerlo en  lugar idóneo?.

Las etiquetas eran sencillas de estudiar: TDH, espectro autista, Xfrágil, Trisonomía 21, epilepsia, sordera, ceguera, disrupción, atetosis, estereotipias… paralisis cerebral. ¡Oh, vanidad de vanidades!. Motivos que desde la unidad implican una relación directa con lo que se ES.

Hándicaps afrontados: Tribunales, desdenes, clasismos, cooperativismos, mercantilismos (nueva teoría de la moral donde todos somos mutualistas, interesados en la aportación del otro, con resoluciones de contrato por derecho natural…)

Una aparente lección, que no es lección sino que es Vida. Esta que nos dirige (educare: conducire) a todos a crear, sin compromiso demasiado serio, a construir partiendo de que ya está todo inventado, a fluir con cada uno de esos brotes que ya llevan en si mismos el lenguaje oculto, a aprender cada día de uno mismo y de los otros sabiendo que solamente se es capaz de salvar a los demás mediante el propio sacrificio y no de otra manera…

Estas palabras que vendrán a continuación, pueden contener mensajes más o menos erróneos, sin duda así lo será;  y sin embargo, es en esta línea temporal donde decido dejar mi huella, para que otros seres conscientes de su realidad tengan alguna información de las reglas que nos conducen por este carril… El Carril del Bardo.